Dos trabajos que la IA hace bien
Automatizar lo repetitivo. Lo que alguien hace cada día copiando y pegando:
- Sacar nombres, fechas, importes y referencias de facturas, certificados o contratos, y ponerlos en una hoja de cálculo.
- Clasificar correos o expedientes por tipo y avisar de los que corren prisa.
- Convertir un formulario o un correo de cliente en un borrador de presupuesto.
- Pasar a texto una nota de voz de una visita y convertirla en acta.
Un asistente con vuestros documentos. Un chat que responde a partir de vuestros protocolos, fichas técnicas, contratos o normativa interna, y cita el documento y el apartado de cada respuesta. Si no lo encuentra, lo dice. Es la diferencia entre un asistente útil y uno que se inventa las cosas con aplomo.
Cómo trabajamos: diagnóstico, piloto y mantenimiento
- Diagnóstico gratuito. Empieza por el test de IA local: en un par de minutos sabes qué tareas se pueden hacer y con qué máquina. Luego, una conversación para elegir la tarea que vale la pena.
- Piloto a presupuesto cerrado. Un solo proceso, o un asistente sobre un solo conjunto de documentos. Lo probamos con casos reales vuestros hasta que acierta, y dejamos escrito dónde falla.
- Mantenimiento, si lo queréis. Una cuota mensual para revisarlo, ajustarlo cuando cambian los documentos o las herramientas, y ampliarlo a otro proceso cuando toque.
Lo que de verdad cuesta no es la herramienta: es escribir el criterio. Sacar de la cabeza de quien lo hace hoy la lista de qué hay que mirar. Esa parte la hacemos con vosotros, y es la que hace que funcione.
En la nube o en vuestro ordenador
Depende de los datos. Si son datos de salud, secreto profesional o datos personales delicados, no pueden ir a cualquier servicio: o se trabaja con IA en local, en vuestra máquina, o con un plan empresarial con contrato de encargo de tratamiento y garantía de que no se usan para entrenar (RGPD, art. 9). Si no son sensibles, la nube suele salir más barata y funciona mejor, y os lo decimos.
No vendemos equipos: ni compramos ni suministramos ordenadores ni aparatos. Trabajamos con lo que tengáis, y si hace falta algo más, os decimos qué pedirle a vuestro técnico.
Cuándo no vale la pena
Si la tarea pasa pocas veces al mes. Automatizar algo que se hace diez minutos a la semana no se amortiza nunca.
Si el criterio no está escrito ni se puede escribir. Si cada caso se decide «a ojo» y nadie sabe explicar por qué, la IA no lo va a adivinar.
Si lo que queréis es que decida por vosotros. La IA prepara, compara y señala lo que no cuadra. Quien firma, firma.

