Cada servicio tiene su propia página, con lo que incluye, qué recibes y las preguntas que nos hacen de verdad. Sin tarifa oculta detrás de un formulario: si algo no encaja con lo que necesitas, está escrito.
Revisamos tu contenido hecho con inteligencia artificial y te decimos, pieza a pieza, cuál debe llevar etiqueta y cuál no — con el razonamiento por escrito y fechado, para que puedas archivarlo. La obligación es exigible en toda la Unión Europea desde el 2 de agosto de 2026, y responde quien publica: la marca, no la herramienta con la que se generó.
IA View es nuestro nombre para esto: que la IA te vea, te entienda y te pueda recomendar. Comprobamos si los asistentes de IA —ChatGPT, Gemini, Claude, Perplexity, Copilot y los demás— pueden leer tu web, y qué entienden cuando la leen.
No hay una sola manera de construir una web: una landing, una tienda y una aplicación piden diseño, programación y alojamiento distintos, y elegir mal se paga cada mes. Te decimos qué necesita tu proyecto —y qué no— y, sea cual sea, lo dejamos preparado para que los buscadores y los asistentes de IA lo lean bien.
Cogemos una tarea repetitiva de tu oficina —sacar datos de facturas y PDF a una hoja, clasificar correos, pasar notas de voz a un acta— y la dejamos hecha por una IA que alguien revisa. O montamos un asistente que responde con vuestros protocolos y contratos y dice de dónde saca cada respuesta.
Un taller para que vuestro equipo use la IA con criterio, y una política interna escrita y fechada que dice qué herramientas se pueden usar, con qué datos y quién revisa. El artículo 4 del AI Act pide a toda empresa que use IA que tome medidas para que su personal sepa lo que hace.
Gratis: dos herramientas y una guía
En 30 segundos, si ChatGPT, Gemini, Claude, Perplexity y los demás pueden leer tu web, y qué lo impide. Sin registro.
Qué hace falta para tener una IA en tu propio ordenador, en el despacho o en casa, y cuándo no vale la pena. Unas preguntas y lo sabes.
La guía entera: qué tiene que llevar etiqueta y qué no, con una tabla de once casos reales, los textos listos para copiar y el registro que hay que guardar.